La prevalencia de dermatitis atópica, también conocida como eccema, se está incrementando en todo el mundo, destacó el equipo dirigido por la doctora Kimberly A. Horii, de los Hospitales y Clínicas Infantiles Mercy, en Kansas City, Missouri.
El eccema es la enfermedad cutánea inflamatoria más frecuente en los niños y puede afectar gravemente la calidad de vida de los pacientes y sus familias, agregó el equipo.
De hecho, un estudio halló un mayor efecto negativo en la calidad de vida familiar que el de la diabetes tipo 1 (insulinodependiente).
Los estudios publicados sobre la prevalencia en Estados Unidos de la dermatitis atópica se concentraron en áreas geográficas reducidas, señaló el equipo en la edición de septiembre de la revista Pediatrics.
Para tener una perspectiva de lo que sucede en todo Estados Unidos, los autores compararon datos nacionales de consultas pediátricas y atención hospitalaria ambulatoria en el período 1997-2000 y 2001-2004.
En todas las edades y etnias, los investigadores hallaron un aumento sostenido de la cantidad de consultas a consultorios y hospitales por dermatitis atópica. Se registraron 620.000 consultas en 1997, mientras que la cantidad llegó a 1,7 millones en el 2003 y bajó a 850.000 en el 2004.
Los pacientes de entre 2 y 5 años eran más propensos que los niños mayores o más pequeños a concurrir a consultas médicas por la condición, al igual que los niños negros y asiáticos.
Durante el primer período analizado, apenas un 34 por ciento de los pacientes había recibido una crema con esteroides, que es el tratamiento de primera línea para la dermatitis atópica.
Entre el 2001 y el 2004, el 25 por ciento de los pacientes recibieron un esteroide oral, lo que no representa una diferencia significativa. |